Editorial UNT Internacional – CELAC rueda por el despeñadero

La primera reunión de la CELAC con la Unión Europea resultó un verdadero fiasco y no podía ser de otro modo. El diálogo entre gente desarrollada y seria con este folklore latinoamericano, en […]

La primera reunión de la CELAC con la Unión Europea resultó un verdadero fiasco y no podía ser de otro modo. El diálogo entre gente desarrollada y seria con este folklore latinoamericano, en el que difícilmente nosotros mismos nos ponemos de acuerdo. A esto hay que agregar la existencia de una mescolanza de sistemas políticos democráticos con socialistas autoritarios y dictaduras comunistas, que para colmo, sobrepasan a la propia constitución de la CELAC que supuestamente tiene como objetivo “reafirmar la preservación de la democracia y de los valores democráticos, la vigencia de las instituciones y el Estado de Derecho” y donde además, “los derechos humanos son esenciales”. Como si fuera poco se elige como Presidente del Organismo al único dictador comunista del continente, Raúl Castro, país en donde se niegan precisamente todos los valores antes señalados por esa anacrónica y periclitada institución de la CELAC, que aparte, no tiene sede, personal, presupuesto ni tratado, solamente un documento fundacional. ¿Sorprende que los europeos hayan podido tomar en serio a un Organismo Internacional con estas características?

También es realmente inconcebible que algunos países con cierta seriedad y experiencia democrática en América Latina hayan entrado en este juego internacional de los intereses de los países del ALBA y sus satélites, que de inmediato se reflejó en dicha reunión, cuando los europeos exigieron, lo que es natural, seguridad jurídica para la inversión extranjera en el ente continental, oponiéndose de inmediato estos países nacionalistas, populistas y autocráticos que todos conocemos, que tienen como norma las expropiaciones. Ante la realidad que les golpeó el rostro, los países del viejo continente, prefirieron enfatizar en la importancia de la inversión latinoamericana en Europa y mostrar interés en el desarrollo de la Alianza del Pacífico, que se fundamenta en acuerdos de libre comercio, como los que funcionan en la Eurozona y las economías mundiales, y donde casualmente, no participan los países del Alba.

Secretaría de Política Internacional del Partido Un Nuevo Tiempo